Practicar
La práctica diaria
El bhakti no se entiende leyendo sobre él, igual que no se aprende a nadar leyendo sobre el agua. Esto es lo que hace un vaisnava cada día, y cómo puedes probarlo tú empezando por muy poco.
1. Cantar los nombres de Dios
Es la práctica central. Se canta el maha-mantra Hare Krishna de dos formas que se complementan:
- Japa: a solas, en voz baja, contando con un rosario de 108 cuentas. Es la meditación diaria. Lo ideal es hacerlo por la mañana temprano. Cómo se usa el japa mala. Si no tienes cuentas, prueba el japa mala digital.
- Kīrtan: en grupo, cantando y respondiendo, con instrumentos. Qué es el kirtan.
Quienes han recibido iniciación cantan dieciséis vueltas del rosario al día, algo menos de dos horas. Nadie empieza por ahí: se empieza por una.
2. Escuchar y leer
Un rato diario con la Bhagavad-gītā o el Śrīmad-Bhāgavatam. No se trata de acumular páginas, sino de leer un pasaje, entenderlo y llevárselo puesto. En los templos hay una clase cada mañana; muchas se pueden seguir también por internet.
3. Ofrecer la comida
Un devoto no come nada sin ofrecérselo antes a Krishna. La comida ofrecida se llama prasādam, «misericordia», y convierte algo que hacemos varias veces al día en un acto de devoción. La dieta es vegetariana, sin carne, pescado ni huevos.
4. Un lugar para Krishna en casa
Muchos devotos tienen en casa un pequeño altar: una balda limpia con una imagen de Krishna y de los maestros. Ahí ofrecen la comida, una flor o una varilla de incienso, y ahí se sientan a cantar. No hace falta más para empezar.
5. La compañía
La tradición lo repite una y otra vez: uno se vuelve como aquellos con quienes se junta. Por eso los devotos se reúnen, cantan juntos y se ayudan. El programa de los domingos de cualquier templo es la manera más fácil de conocerlos.
6. Los cuatro principios
Quien se compromete en serio con la práctica adopta cuatro normas de vida. Cada una protege una cualidad:
| Principio | Protege |
|---|---|
| No comer carne, pescado ni huevos | La compasión |
| No tomar sustancias que intoxican | La austeridad |
| No participar en juegos de azar | La veracidad |
| Sexualidad solo dentro del matrimonio | La limpieza de cuerpo y mente |
No son un requisito para acercarse ni para empezar a cantar. Son el compromiso de quien pide iniciación, y lo normal es llegar a ellos poco a poco.
7. Ekadasi y las festividades
Dos veces al mes, el undécimo día después de la luna llena y de la luna nueva, se guarda Ekadasi: se ayuna de cereales y legumbres y se dedica más tiempo a cantar y leer. A lo largo del año se celebran además las apariciones de Krishna y de los grandes maestros. Tienes todas las fechas en el calendario, y la explicación completa en Ekadasi y en Festividades.
Cómo empezar esta semana
No hace falta comprar nada, pero si quieres saber qué ayuda, lo tienes en Qué necesitas para empezar.
- Canta el mantra cinco minutos al día, a la misma hora, en voz alta y escuchándote.
- Lee un verso de la Gītā con su comentario antes de empezar el día.
- Prueba un día sin carne y, antes de comer, da las gracias en silencio.
- Escucha un kīrtan mientras cocinas o caminas.
- Visita un templo el domingo. Pregunta todo lo que quieras.
Poco y constante vale más que mucho y un solo día. Si lo que encuentras te aporta claridad, sigue. Si no, nada se ha perdido.
Preguntas frecuentes
¿Necesito un maestro para empezar?
Para empezar a cantar y a leer, no. Más adelante, quien quiere comprometerse recibe iniciación de un maestro espiritual, que le guía personalmente. Hasta entonces, los devotos con experiencia de cualquier templo pueden orientarte.
¿Tengo que hacerme vegetariano?
Nadie te lo va a exigir para entrar en un templo ni para cantar. La mayoría de la gente va dejando la carne por sí misma a medida que avanza, porque le deja de apetecer.
¿Cuánto tiempo hace falta al día?
Se puede empezar con diez minutos. Un devoto iniciado dedica unas dos horas a cantar y un rato a leer, casi siempre antes de que empiece la jornada.
¿Puedo practicar si soy de otra religión?
Sí. Cantar los nombres de Dios no obliga a renunciar a nada. Muchas personas empiezan así y deciden más tarde hasta dónde quieren llegar.